Ya se acaba el año así que toca decir esas cosas que se dicen. Que todo vaya bien en el amor, salud y trabajo (aunque con esta crisis nos irá igual). Pero mi deseo es que el año que viene esas familias que están lejos de los suyos puedan celebrar estas fechas junto a ellos y no a cientos de kilómetros de distancia que los separen. Viendo las noticias de ayer me parece que el año vamos a comenzarlo mal, al menos en el tema del conflicto vasco. Lejos de buscar una solución al conflicto para conseguir la paz que tanto deseamos han decidido seguir por el camino represivo que conllevará a que haya más víctimas en ambos lados, más familias que sufran por sus seres queridos. Mi deseo es ese, que las únicas fotos que tenga que hacer sean la de una Euskal Herria que viva en paz y disfrute de esa libertad que le robaron hace 5 siglos. Pero como casi siempre, los deseos de año nuevo no suelen cumplirse. Menos con esta clase política corrupta que coquetea con el fascismo para reprimir pueblos oprimidos. Hoy brindaré por todas esas personas que están lejos de sus familias con un buen cava català mientras otros por hacer el típico absurdo boicot a esa maravillosa nación beberán agua del WC.









































































































